Murió Mariano, ¿Qué Mariano? ¿El par? ¿El compañero? ¿El estudiante? ¿El trabajador? ¿El solidario? Murieron todos ellos. Y murió Mariano. La persona. Y para aquellos, los innombrables, persona es la misma cosa que animal. Ganado. Perro. Cerdo.
Una persona que, lejos de todo egoísmo, nos/me quería regalar otro mundo.
Y no debería decir que murió, porque es responsabilidad de todo aquel que lo nombre, decir que lo mataron. Que fue asesinado a sangre fría por una mafiosa y violenta patota sindical.
Y qué tristeza ¿verdad? Ver la suerte que sufrió un chico, un joven, un estudiante y compañero. Qué tristeza. Ver tanto en manos de tan pocos.
Y qué rabia la impunidad de los pocos. Y qué ganas de ahogar un grito sordo de tan fuerte, que descontracture toda diferencia y comprenda la sensibilidad solidaria de los Mariano y los Luciano.
Te prometo, compañero, que no me olvido de vos. Porque tu muerte me duele. Y me pesa.
No entendieron nada los que te quitaron la libertad, Mariano.
Justicia para Mariano Ferreyra.
viernes, 22 de octubre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
De los temores
Hay momentos en los que una no sabe qué del otro está dispuesta a bancarse, y entonces analiza, y sacrifica o no, y arriesga o no.
Pero es jodido cuando una no sabe qué de una está dispuesta a bancarse cuando está con el otro. A ver si me explico, una cambia, claro, no su esencia, pero cambia actitudes, se "amolda", por así decirlo. Y cuando una misma no se banca estando con el compañero, probablemente no sea el compañero indicado.
¿Y qué es lo jodido? Que a veces, con algún compañero, NO SÉ si me banco. Pero, qué cómico, la puta madre. Lo que no me banco es la incoherencia de mis actos.
La incoherencia de (modestia aparte) la valentía que tengo en algunas situaciones, algunas reacciones mías, que no se me mueva un pelo por saltar frente a cinco monos a defender a un/a desconocido/a; y la sumisión (a veces) frente a mi pareja y la cobardía de no decirlo todo porque NO.
Es bueno saber que el compañero te cuida, te conoce, y te sabe miedosa. Y de a poquito te convence de que no es a él a quien temer, porque él teme lo mismo, porque él es bueno. Y, en todo caso, podemos temer juntos, otra cosa.
Y otro día, que temer con vos es otro voto de confianza.
Pero es jodido cuando una no sabe qué de una está dispuesta a bancarse cuando está con el otro. A ver si me explico, una cambia, claro, no su esencia, pero cambia actitudes, se "amolda", por así decirlo. Y cuando una misma no se banca estando con el compañero, probablemente no sea el compañero indicado.
¿Y qué es lo jodido? Que a veces, con algún compañero, NO SÉ si me banco. Pero, qué cómico, la puta madre. Lo que no me banco es la incoherencia de mis actos.
La incoherencia de (modestia aparte) la valentía que tengo en algunas situaciones, algunas reacciones mías, que no se me mueva un pelo por saltar frente a cinco monos a defender a un/a desconocido/a; y la sumisión (a veces) frente a mi pareja y la cobardía de no decirlo todo porque NO.
Es bueno saber que el compañero te cuida, te conoce, y te sabe miedosa. Y de a poquito te convence de que no es a él a quien temer, porque él teme lo mismo, porque él es bueno. Y, en todo caso, podemos temer juntos, otra cosa.
Y otro día, que temer con vos es otro voto de confianza.
sábado, 11 de septiembre de 2010
De Sarmiento, Ni hablar
"Maestros enseñen a los Niños a ser PREGUNTONES para que pidiendo el POR QUÉ de lo que se les manda hacer, se acostumbren a obedecer a la RAZÓN! No a la AUTORIDAD como los LIMITADOS. Ni a la COSTUMBRE, como los ESTÚPIDOS” Simón Rodriguez
Yo no tengo forma de agradecer y retribuir a mis maestros, no tengo forma
Yo no tengo forma de agradecer y retribuir a mis maestros, no tengo forma
lunes, 30 de agosto de 2010
Usted sabe, que a mí me gustan muuuuuchas cosas.
Me gustan las charlas terapéuticas con mi hermana o con amigas, a la madrugada, en la cocina, fumando cigarrillos y tomando mate.
Me gustan los hombres.
Me gustan los bebés y los niños.
Me gustan las reuniones de mi familia numerosa.
Me gustan las tardes al aire libre con áaaaarboles y pastito.
Me gusta la playa, de noche.
Me gusta el teatro.
Me gustan las utopías, que sirven para caminar.
Me gusta la militancia de base.
Me gusta la docencia.
Me gustan las marchas.
Me gustan los sueños.
Me gusta la juventud, y me emociona.
Me gusta dejar pasar el tiempo y recordar cómo era antes.
Me gusta extrañar un poquito.
Me gustan mis padres, y sus historias.
Me gusta confiar.
Me gusta que confíen en mí.
Me gusta tener cerca a la gente linda.
Me gusta estar prevenida a veces.
Me gusta la primavera.
Me gusta cuando me cuidan.
Me gusta analizar mis sueños.
Me gusta escribir.
Me gusta hacerme la justiciera.
Me gusta leer hasta las tantas.
Me gusta el cine.
Me gustan las lapiceras de pluma.
Me gusta la música.
Me gusta la revolución en todos los órdenes (en las plazas, en las casas y en las camas).
Me gusta la casa para mí sola.
A mí me gusta la libertad.
Me gustan los hombres.
Me gustan los bebés y los niños.
Me gustan las reuniones de mi familia numerosa.
Me gustan las tardes al aire libre con áaaaarboles y pastito.
Me gusta la playa, de noche.
Me gusta el teatro.
Me gustan las utopías, que sirven para caminar.
Me gusta la militancia de base.
Me gusta la docencia.
Me gustan las marchas.
Me gustan los sueños.
Me gusta la juventud, y me emociona.
Me gusta dejar pasar el tiempo y recordar cómo era antes.
Me gusta extrañar un poquito.
Me gustan mis padres, y sus historias.
Me gusta confiar.
Me gusta que confíen en mí.
Me gusta tener cerca a la gente linda.
Me gusta estar prevenida a veces.
Me gusta la primavera.
Me gusta cuando me cuidan.
Me gusta analizar mis sueños.
Me gusta escribir.
Me gusta hacerme la justiciera.
Me gusta leer hasta las tantas.
Me gusta el cine.
Me gustan las lapiceras de pluma.
Me gusta la música.
Me gusta la revolución en todos los órdenes (en las plazas, en las casas y en las camas).
Me gusta la casa para mí sola.
A mí me gusta la libertad.
martes, 22 de junio de 2010
Allá en la 12
Cada vez se afianza más el laburo en el barrio 12 de octubre, y cada vez son más las esperanzas de que la cosa, en esa manzana y media que constituye una villa, cambie para mejor. No hay violencia ni represión que alteren el clima de respeto, cuidado y paciencia que se vive allá adentro. No existen, en ese espacio, los sueños frustrados.
Y aunque todos los días pase y mire y pare y provoque ese maldito patrullero, que parece que quisiera comprobar que les enseñamos bien a multiplicar y a dividir, las actividades siguen andando su rumbo. Los chicos que no tienen tarea vienen a pintar, a leerse cuentos, a llenar la plancha de corcho con sus dibujos y mensajes.
Los chicos que terminan la tarea, a veces agarran los tachos que los sábados usa el taller de murga y salen a improvisar/practicar un poco a la calle. ¿Y qué ruidos van a ser molestos cuando los ves radiantes de felicidad y orgullosos de sus expresiones artísticas? ¿Qué mal pueden hacer esos chicos que son parados de forma constante por la policía si devuelven todos los tachos y palillos intactos sin que nadie los ande controlando, de la misma forma que la bici que les presta algún que otro compañero?
Y parece que la foto de Luciano enmarcada en la biblioteca, con esa sonrisa radiante que (aseguran los que lo conocieron) lo caracterizaba; parece que nos estuviera dando el ok para comenzar todos los días un día.
Y (¿seré ingenua?) no veo ningún mal en los ojos de esos chicos que saben que en "la casa de la mamá de Luciano" donde "enseñan los amigos de Luciano" las ganas de vivir constituyen el único requisito. Chicos a los que nadie les tiene que aclarar que nos tenemos que respetar porque es más que sabido que es un espacio de todos y los materiales son de todos, de la misma forma que los proyectos.
Qué bueno saber que las cosas van marchando bien.
Y aunque todos los días pase y mire y pare y provoque ese maldito patrullero, que parece que quisiera comprobar que les enseñamos bien a multiplicar y a dividir, las actividades siguen andando su rumbo. Los chicos que no tienen tarea vienen a pintar, a leerse cuentos, a llenar la plancha de corcho con sus dibujos y mensajes.
Los chicos que terminan la tarea, a veces agarran los tachos que los sábados usa el taller de murga y salen a improvisar/practicar un poco a la calle. ¿Y qué ruidos van a ser molestos cuando los ves radiantes de felicidad y orgullosos de sus expresiones artísticas? ¿Qué mal pueden hacer esos chicos que son parados de forma constante por la policía si devuelven todos los tachos y palillos intactos sin que nadie los ande controlando, de la misma forma que la bici que les presta algún que otro compañero?
Y parece que la foto de Luciano enmarcada en la biblioteca, con esa sonrisa radiante que (aseguran los que lo conocieron) lo caracterizaba; parece que nos estuviera dando el ok para comenzar todos los días un día.
Y (¿seré ingenua?) no veo ningún mal en los ojos de esos chicos que saben que en "la casa de la mamá de Luciano" donde "enseñan los amigos de Luciano" las ganas de vivir constituyen el único requisito. Chicos a los que nadie les tiene que aclarar que nos tenemos que respetar porque es más que sabido que es un espacio de todos y los materiales son de todos, de la misma forma que los proyectos.
Qué bueno saber que las cosas van marchando bien.
viernes, 11 de junio de 2010
Tía MUNDIAL
A veces tardo mucho, señor, señora, en actualizar. Sabrá usted disculpar, pero cuando no se cae una idea, no se cae una idea, y no hay con qué darle.
Estuve pensando en esto del mundial y qué sé yo qué, claro, bueno, ahora me hago la desinteresada, porque esto y aquello. Pero siempre me van metiendo chispita de a poco. De hecho hoy en Pro&MI (Proyecto y Metodología de la Investigación), nadie escuchaba al pobre docente y nos íbamos contando el partido de Uruguay unos con otros, pasando la información de uno que escuchaba por la radio, eso me hizo un no sé qué.
Bué, poco y nada tengo para decir, claro, no voy a ser de los recalsitrantes que defenestran eventos como el mundial o el Bicentenario. Sólo digo, como dije en el Bicentenario; festejemos, y no por eso, olvidemos tooooooooooooodo lo demás.
Es como una especie de consejo, moraleja, recordatorio, como una de esas mosquitas que te zumban, o como tu mismísima madre. Hacé esto, pero no por hacer esto, dejes de hacer aquello. Ahora sí, pueden mirar el mundial con mucho entusiasmo, SI NO SE OLVIDAN, EH.
Buenos días Buenas tardes Buenas noches
Rosaura
Estuve pensando en esto del mundial y qué sé yo qué, claro, bueno, ahora me hago la desinteresada, porque esto y aquello. Pero siempre me van metiendo chispita de a poco. De hecho hoy en Pro&MI (Proyecto y Metodología de la Investigación), nadie escuchaba al pobre docente y nos íbamos contando el partido de Uruguay unos con otros, pasando la información de uno que escuchaba por la radio, eso me hizo un no sé qué.
Bué, poco y nada tengo para decir, claro, no voy a ser de los recalsitrantes que defenestran eventos como el mundial o el Bicentenario. Sólo digo, como dije en el Bicentenario; festejemos, y no por eso, olvidemos tooooooooooooodo lo demás.
Es como una especie de consejo, moraleja, recordatorio, como una de esas mosquitas que te zumban, o como tu mismísima madre. Hacé esto, pero no por hacer esto, dejes de hacer aquello. Ahora sí, pueden mirar el mundial con mucho entusiasmo, SI NO SE OLVIDAN, EH.
Buenos días Buenas tardes Buenas noches
Rosaura
domingo, 23 de mayo de 2010
Mayo 25, 2010

Soledad sobre ruinas, sangre en el trigo,
rojo y amarillo, manantial del veneno,
escudo heridas, cinco siglos igual.
Libertad sin galope, banderas rotas,
soberbia y mentiras, medallas de oro y plata
contra esperanza, cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra, la historia se cayó
como se caen las piedras, aún las que tocan el cielo
o están cerca del sol, o están cerca del sol.
Desamor, desencuentro, perdón y olvido,
cuerpo con mineral, pueblos trabajadores,
infancias pobres, cinco siglos igual.
Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada.
Dios no alcanzo a llorar, sueño largo del mal,
hijos de nadie, cinco siglos igual.
Muerte contra la vida, gloria de un pueblo
desaparecido, es comienzo, es final,
leyenda perdida, cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra, la historia se cayó
como se caen las piedras, aún las que tocan el cielo,
o están cerca del sol, o están cerca del sol.
Es tinieblas con flores, revoluciones,
y aunque muchos no estan, nunca nadie penso
besarte los pies, cinco siglos igual.
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