domingo, 28 de noviembre de 2010

Pelee por la Revolución

1º Postal
Tuve que pasar por la marcha de Congreso el 25 de noviembre (Día de la NO-Violencia Contra la Mujer) para ir a otro lado, y unos chicos de Izquierda Socialista me dan un volante en alusión a la fecha y me dicen en tono burlón "a las mujeres no se las toca". Los miro con mi peor cara y les digo "NO". Sigo caminando... "y menos cuando son tan lindas como vos, sabés que tengo una habitación que está re buena ¿querés que te lleve? Daaale, no te hagás la difícil...". No tenían la menor idea de lo que me acababan de dar.

2º Postal
Damos un trabajo sobre feminismo en el colegio y un compañero irrumpe y dice "no es que yo me crea superior ni inferior a ninguna mujer eh, pero entonces expliquen por qué en todas las especies el macho es el líder. Además el patriarcado existió siempre"
Nada que aclarar, ¿no?


Yo creo que las agrupaciones de izquierda cometen un grave error cuando no incluyen políticas de género en su agenda (o cuando lo hacen por compromiso, y cuando termina el taller, termina la equidad). Lejos están de comprender que esa Revolución a la que aspiramos jamás se concretará si nosotros mismos no somos respetuosos de la equidad y la diversidad en todos los órdenes culturales.

El feminismo es indispensables para la Revolución justa, y ruego a todo aquel que pretenda objetarme, que primero averigüe el significado real del término, y luego diga lo que quiera.

Los abortos clandestinos, la trata de mujeres y niñas, la discriminación, la homofobia, el maltrato psicológico, la violencia de género, la inequidad laboral, el derecho a ser madres convertido en la obligación de ser madres, el sometimiento sexual y el apartamiento de las mujeres de la política están vigenes. Y no dar importancia a esa problemática es NEGARLA.

¿Cómo se elimina? Con la lucha diaria.
Si no se dice, no se asume.
Si no se asume, no se escribe.
Si no se escribe, es implícita.
Y si es implícita, no se quita.

Si usted quiere la Revolución, pelee por la Revolución.
Pero sepa que la verdadera será
en las PLAZAS
en las CASAS
y en las CAMAS.

martes, 16 de noviembre de 2010

Historia... de vida

Puf, un nuevo círculo de pertenencia y sentirme identificada con otros y otras. Preocupaciones y ocupaciones, varias y distintas.

Un nuevo sentimiento y otro amor. Ese amor del que tanto me han hablado y que desconozco casi por completo. El amor de la gente con el estudio. Porque estudiar lo que a una le gusta debe sentirse tan lindo. Tan lindo debe ser que no me atrevo a imaginarlo.

Y años de esperar. Años del famoso "cuando sea grande voy a ser...". Años de no alcanzarme la humanística del secundario. De querer saber más y estudiar más. Estudiar historia y leer autores y poder decir que me identifico con Fulano por tal cosa y con Mengano no coincido por aquello.

Ir a esa universidad, en la que siempre quise estar. Porque esa universidad es un mundo, y ahí voy a encontrar a esos. Esos que saben de qué se trata mi lucha, por quiénes es mi lucha. Ellos van a entender por lo que sufro y que cosas a mí me dan alegría.

Para mí la universidad es otra cosa, cosa a la que no le temo. Pero, qué incertidumbre, carajo, que incertidumbre...

La Facultad de Filosofía y Letras es la que voy a frecuentar. Porque mi carrera es Historia. Para ser comunicadora. De ideas.

viernes, 22 de octubre de 2010

Qué sabrán ellos, de la palabra Libertad.

Murió Mariano, ¿Qué Mariano? ¿El par? ¿El compañero? ¿El estudiante? ¿El trabajador? ¿El solidario? Murieron todos ellos. Y murió Mariano. La persona. Y para aquellos, los innombrables, persona es la misma cosa que animal. Ganado. Perro. Cerdo.

Una persona que, lejos de todo egoísmo, nos/me quería regalar otro mundo.

Y no debería decir que murió, porque es responsabilidad de todo aquel que lo nombre, decir que lo mataron. Que fue asesinado a sangre fría por una mafiosa y violenta patota sindical.

Y qué tristeza ¿verdad? Ver la suerte que sufrió un chico, un joven, un estudiante y compañero. Qué tristeza. Ver tanto en manos de tan pocos.

Y qué rabia la impunidad de los pocos. Y qué ganas de ahogar un grito sordo de tan fuerte, que descontracture toda diferencia y comprenda la sensibilidad solidaria de los Mariano y los Luciano.

Te prometo, compañero, que no me olvido de vos. Porque tu muerte me duele. Y me pesa.
No entendieron nada los que te quitaron la libertad, Mariano.






Justicia para Mariano Ferreyra.

jueves, 23 de septiembre de 2010

De los temores

Hay momentos en los que una no sabe qué del otro está dispuesta a bancarse, y entonces analiza, y sacrifica o no, y arriesga o no.

Pero es jodido cuando una no sabe qué de una está dispuesta a bancarse cuando está con el otro. A ver si me explico, una cambia, claro, no su esencia, pero cambia actitudes, se "amolda", por así decirlo. Y cuando una misma no se banca estando con el compañero, probablemente no sea el compañero indicado.

¿Y qué es lo jodido? Que a veces, con algún compañero, NO SÉ si me banco. Pero, qué cómico, la puta madre. Lo que no me banco es la incoherencia de mis actos.

La incoherencia de (modestia aparte) la valentía que tengo en algunas situaciones, algunas reacciones mías, que no se me mueva un pelo por saltar frente a cinco monos a defender a un/a desconocido/a; y la sumisión (a veces) frente a mi pareja y la cobardía de no decirlo todo porque NO.

Es bueno saber que el compañero te cuida, te conoce, y te sabe miedosa. Y de a poquito te convence de que no es a él a quien temer, porque él teme lo mismo, porque él es bueno. Y, en todo caso, podemos temer juntos, otra cosa.

Y otro día, que temer con vos es otro voto de confianza.

sábado, 11 de septiembre de 2010

De Sarmiento, Ni hablar

"Maestros enseñen a los Niños a ser PREGUNTONES para que pidiendo el POR QUÉ de lo que se les manda hacer, se acostumbren a obedecer a la RAZÓN! No a la AUTORIDAD como los LIMITADOS. Ni a la COSTUMBRE, como los ESTÚPIDOS” Simón Rodriguez


Yo no tengo forma de agradecer y retribuir a mis maestros, no tengo forma

lunes, 30 de agosto de 2010

Usted sabe, que a mí me gustan muuuuuchas cosas.

Me gustan las charlas terapéuticas con mi hermana o con amigas, a la madrugada, en la cocina, fumando cigarrillos y tomando mate.
Me gustan los hombres.
Me gustan los bebés y los niños.
Me gustan las reuniones de mi familia numerosa.
Me gustan las tardes al aire libre con áaaaarboles y pastito.
Me gusta la playa, de noche.
Me gusta el teatro.
Me gustan las utopías, que sirven para caminar.
Me gusta la militancia de base.
Me gusta la docencia.
Me gustan las marchas.
Me gustan los sueños.
Me gusta la juventud, y me emociona.
Me gusta dejar pasar el tiempo y recordar cómo era antes.
Me gusta extrañar un poquito.
Me gustan mis padres, y sus historias.
Me gusta confiar.
Me gusta que confíen en mí.
Me gusta tener cerca a la gente linda.
Me gusta estar prevenida a veces.
Me gusta la primavera.
Me gusta cuando me cuidan.
Me gusta analizar mis sueños.
Me gusta escribir.
Me gusta hacerme la justiciera.
Me gusta leer hasta las tantas.
Me gusta el cine.
Me gustan las lapiceras de pluma.
Me gusta la música.
Me gusta la revolución en todos los órdenes (en las plazas, en las casas y en las camas).
Me gusta la casa para mí sola.


A mí me gusta la libertad.

martes, 22 de junio de 2010

Allá en la 12

Cada vez se afianza más el laburo en el barrio 12 de octubre, y cada vez son más las esperanzas de que la cosa, en esa manzana y media que constituye una villa, cambie para mejor. No hay violencia ni represión que alteren el clima de respeto, cuidado y paciencia que se vive allá adentro. No existen, en ese espacio, los sueños frustrados.

Y aunque todos los días pase y mire y pare y provoque ese maldito patrullero, que parece que quisiera comprobar que les enseñamos bien a multiplicar y a dividir, las actividades siguen andando su rumbo. Los chicos que no tienen tarea vienen a pintar, a leerse cuentos, a llenar la plancha de corcho con sus dibujos y mensajes.

Los chicos que terminan la tarea, a veces agarran los tachos que los sábados usa el taller de murga y salen a improvisar/practicar un poco a la calle. ¿Y qué ruidos van a ser molestos cuando los ves radiantes de felicidad y orgullosos de sus expresiones artísticas? ¿Qué mal pueden hacer esos chicos que son parados de forma constante por la policía si devuelven todos los tachos y palillos intactos sin que nadie los ande controlando, de la misma forma que la bici que les presta algún que otro compañero?

Y parece que la foto de Luciano enmarcada en la biblioteca, con esa sonrisa radiante que (aseguran los que lo conocieron) lo caracterizaba; parece que nos estuviera dando el ok para comenzar todos los días un día.

Y (¿seré ingenua?) no veo ningún mal en los ojos de esos chicos que saben que en "la casa de la mamá de Luciano" donde "enseñan los amigos de Luciano" las ganas de vivir constituyen el único requisito. Chicos a los que nadie les tiene que aclarar que nos tenemos que respetar porque es más que sabido que es un espacio de todos y los materiales son de todos, de la misma forma que los proyectos.

Qué bueno saber que las cosas van marchando bien.